8ª Observación al Pueblito del Parque O'Higgins:
Como antes lo había mencionado en la anterior observación una persona que trabajaba hace bastante tiempo en el lugar adjudicada la responsabilidad de la perdida y transformación del lugar en foco de delincuencia.
Una de las razones que daba era que ellos pagan una mínima cuota de arriendo al municipio, por lo cual a este ultimo le interesaba bien poco invertir, en el lugar ya que consideran que no va a ver regreso de la inversión ante lo cual inmediatamente me surge a la mente:
¿Tan poco valoramos nuestra cultura, que mejor inversión que invertir en nuestra propia cultura, en lo que conforma nuestra identidad, lo que no has hace distintos del resto?
También otros de los puntos que aleja esta persona es que la construcción del actual Movitar arena, fue precisamente para destinar gran parte de los fondos a las areas verdes, al mantenimiento del lugar, sin embargo se observa todo lo contrario el lugar se llena para los conciertos, cobran entrada de altos precios y a pesar de todo el Pueblito sigue igual
También es importante destacar que desde hace tiempo se ha empezado con la demolición de algunos locales, considerados como bailables.
Esta persona a la que se entrevista nos indica que hace mas de 10 años si puedo haber, tradición, lo cual nos da un claro indicio de cuanto más en el tiempo ha ido mutando nuestra cultura, y cuanto debemos investigar.
Ejemplo de lo anterior: “Había un club de Tango pero nunca hubo uno de cueca”
Por: Simón Andrés ortega Martí
15/6/09
7ª Observación:
7ª Observación al Pueblito del Parque O'Higgins:
Esta visita al pueblito fue especialmente particular, ya que se empezó a aplicar métodos de estudio, más que simples observaciones, que no revelaban lo que realmente sucedía:
Uno de los métodos anteriormente mencionados fue la entrevista, la cual fue hecha a personas que llevasen bastante tiempo en el lugar, por lo menos unos 10 años consideramos que estaba bien.
Una de las conclusiones que puede sacar fue hay especial preocupación por parte de los locatarios, por el tema de que se va a terminar definitivamente con el tradicional Pueblito, y no va a haber una remodelación, que era lo que se había prometido, entre unas de las medidas que mas destacan son:
a) La construcción de multicanchas
b) La construcción de un patio de comida.
c) La eliminación de todos aquellos locales, considerados como: “bailables”
Lo que mas me llama la atención es que a esta señora, que lleva mas de 17 años trabajando en el lugar, es que nos dice; según su opinión personal ante la pregunta ¿considera usted que de cierta forma al hacer estos cambios ha habido una perdida de tradiciones? Es que no responde que no, por que nunca ha sido un lugar tradicional, como se ha idealizado de cierta forma al pueblito, siempre se ha tocado cumbia, no se preparan los platos típicos, en lugar de aquellos hay simplemente pollo con papas fritas.
Por ultimo según se opinión que todo eso traía mucha delincuencia, para lo cual solo había un guardia, que resultaba muy poco ante tanta delincuencia. Cabe destacar que nombra a la Municipalidad de Santiago como responsable de la administración, tema que continuare en el siguiente la siguiente observación.
Por: Simón Andrés Ortega Martí
Esta visita al pueblito fue especialmente particular, ya que se empezó a aplicar métodos de estudio, más que simples observaciones, que no revelaban lo que realmente sucedía:
Uno de los métodos anteriormente mencionados fue la entrevista, la cual fue hecha a personas que llevasen bastante tiempo en el lugar, por lo menos unos 10 años consideramos que estaba bien.
Una de las conclusiones que puede sacar fue hay especial preocupación por parte de los locatarios, por el tema de que se va a terminar definitivamente con el tradicional Pueblito, y no va a haber una remodelación, que era lo que se había prometido, entre unas de las medidas que mas destacan son:
a) La construcción de multicanchas
b) La construcción de un patio de comida.
c) La eliminación de todos aquellos locales, considerados como: “bailables”
Lo que mas me llama la atención es que a esta señora, que lleva mas de 17 años trabajando en el lugar, es que nos dice; según su opinión personal ante la pregunta ¿considera usted que de cierta forma al hacer estos cambios ha habido una perdida de tradiciones? Es que no responde que no, por que nunca ha sido un lugar tradicional, como se ha idealizado de cierta forma al pueblito, siempre se ha tocado cumbia, no se preparan los platos típicos, en lugar de aquellos hay simplemente pollo con papas fritas.
Por ultimo según se opinión que todo eso traía mucha delincuencia, para lo cual solo había un guardia, que resultaba muy poco ante tanta delincuencia. Cabe destacar que nombra a la Municipalidad de Santiago como responsable de la administración, tema que continuare en el siguiente la siguiente observación.
Por: Simón Andrés Ortega Martí
Octava Observación...
La construcción de un parque de juegos electrónicos, así como un estadio multipropósito han afectado la tradición del Parque O’Higgins en su totalidad, que ya de parque, tiene poco. El objetivo del parque siempre fue un espacio de libre esparcimiento, principalmente de áreas verdes, donde idealmente no se hicieran edificaciones que quitaran el sentido de un parque. Lo principal aquí, son los recursos que generan estas construcciones para los municipios. En el caso de el actual Movistar Arena, se haría con la intención (según cuentan los locatarios) de generar recursos para mantener las áreas verdes, y en el caso que nos interesa, para remodelar y hermosear el pueblito. La gente alega que esos dineros nunca han sido destinados a ningún tipo de remodelación del pueblito, ya que una demolición no es una remodelación.
Los locales más antiguos y tradicionales fueron destruidos. El pueblito no se reconstruirá como alegaba en un principio la municipalidad y la alcaldía, se echará abajo para reemplazarlo por un recinto deportivo. Esto generará recursos al municipio. Los locales actualmente pagan al municipio un arriendo que es mínimo, por la tanto se dice que el municipio no quiere invertir en mejorar los accesos al pueblito, o mejorar la seguridad, integrar áreas verdes, hermosear las calles, ya que eso no generará más recursos al municipio, eventualmente solo a los locatarios. Se ignora así, el sentido que tiene un parque, y el sentido con el que se hizo el pueblito, un lugar recreacional, con áreas verdes, tradicional, que sirviera para el pueblo, donde la gente mas humilde encontrara un lugar de sana entretención.
El día 26 de Noviembre del 2008, comenzó una clausura ilegal de locales por parte de la municipalidad de Santiago. A pesar de la orden de no innovar, se clausuraron los locales comerciales contraviniendo la ley y dejando a los locatarios de más de 30 años en el pueblito en completa indefensión.
Afortunadamente, el día siete de Enero del presente año, después de largas batallas, incluyendo varios intentos de desalojo, se logran reabrir los restaurantes del pueblito. Aún así los dueños, alegan hostigamiento y perjuicios económicos. A fines del 2008 y el año nuevo no pudieron trabajar, estos días después de fiestas patrias, son los que generan más ganancias para los locales. El pueblito manifiesta que durante las elecciones de Alcalde, Pablo Zalaquett se acercó a los locatarios prometiéndoles una solución y una remodelación del lugar. A la fecha, esa promesa se ha esfumado.
"Esto es un atentado contra la identidad chilena porque somos como La Piojera, un lugar típico", alegaba uno de los empleados antiguos que queda en el pueblito. Se dice que quedaron 500 personas sin trabajo y hubo bajas de cerca de 100 millones de pesos en utilidades, debido a varios días en que permanecieron clausurados los locales.
Quedan ahora siete locales en pie que se negaran a morir, por su tradición y deseo de reinserción. El municipio dice ahora que están abiertos a dar soluciones, pero que los locales se tienen que ir sí o sí.
Por: Alvaro Paredes Orellana.
Los locales más antiguos y tradicionales fueron destruidos. El pueblito no se reconstruirá como alegaba en un principio la municipalidad y la alcaldía, se echará abajo para reemplazarlo por un recinto deportivo. Esto generará recursos al municipio. Los locales actualmente pagan al municipio un arriendo que es mínimo, por la tanto se dice que el municipio no quiere invertir en mejorar los accesos al pueblito, o mejorar la seguridad, integrar áreas verdes, hermosear las calles, ya que eso no generará más recursos al municipio, eventualmente solo a los locatarios. Se ignora así, el sentido que tiene un parque, y el sentido con el que se hizo el pueblito, un lugar recreacional, con áreas verdes, tradicional, que sirviera para el pueblo, donde la gente mas humilde encontrara un lugar de sana entretención.
El día 26 de Noviembre del 2008, comenzó una clausura ilegal de locales por parte de la municipalidad de Santiago. A pesar de la orden de no innovar, se clausuraron los locales comerciales contraviniendo la ley y dejando a los locatarios de más de 30 años en el pueblito en completa indefensión.
Afortunadamente, el día siete de Enero del presente año, después de largas batallas, incluyendo varios intentos de desalojo, se logran reabrir los restaurantes del pueblito. Aún así los dueños, alegan hostigamiento y perjuicios económicos. A fines del 2008 y el año nuevo no pudieron trabajar, estos días después de fiestas patrias, son los que generan más ganancias para los locales. El pueblito manifiesta que durante las elecciones de Alcalde, Pablo Zalaquett se acercó a los locatarios prometiéndoles una solución y una remodelación del lugar. A la fecha, esa promesa se ha esfumado.
"Esto es un atentado contra la identidad chilena porque somos como La Piojera, un lugar típico", alegaba uno de los empleados antiguos que queda en el pueblito. Se dice que quedaron 500 personas sin trabajo y hubo bajas de cerca de 100 millones de pesos en utilidades, debido a varios días en que permanecieron clausurados los locales.
Quedan ahora siete locales en pie que se negaran a morir, por su tradición y deseo de reinserción. El municipio dice ahora que están abiertos a dar soluciones, pero que los locales se tienen que ir sí o sí.
Por: Alvaro Paredes Orellana.
Séptima Observación...
El pueblito del Parque O’Higgins aún se mantiene como un lugar tradicional, un lugar en estilo colonial, donde las decoraciones de los locales muestran la esencia del ser chileno, elementos del campo, comidas típicas que se mantienen todo el año. A pesar de no ser actualmente un lugar concurrido, el pueblito mantiene un público fiel el fin de semana que hacen de este lugar un paseo recurrente.
Entre los locatarios se comenta que las pasadas fiestas patrias, en el 2008, pueden ser las últimas que se hagan en el pueblito. Este lugar se ha mantenido como el corazón de las fiestas patrias durante muchos años y genera muchas utilidades a los locales. Por este lugar han pasado presidentes y mucha gente que repleta el lugar todos los años. El pueblito actualmente está reducido a menos de la mitad, se han destruido sus locales más importantes y la presencia de escombros, de tierra, el quite de baños públicos, el poco interés por tener la vigilancia que requiere el sector, han ido alejando a los turistas y a la gente que hacía del pueblito su paseo oficial del día domingo.
Las ventas empezaron a bajar, hasta que ahora la ganancia de los locatarios es mínima. Es muy notorio el desanimo de los trabajadores. Entre ellos han solidarizado, gente de los locales demolidos, han prestado ayuda en trabajo a los demás locales en pie, ya que muchos trabajadores, desmotivados por esta destrucción del pueblito han tomado la decisión de irse. Manifiestan claramente su decepción hacia las autoridades, la situación antes era distinta, dice un garzón: “esto antes era una romería, todos los días romería, se llenaba, y me acostumbré a trabajar así, que pase esto ahora, es un crimen, estoy el día completo sentado, sin hacer nada, y eso me deprime…”. La disminución de público ha sido paulatina, han afectado, las demoliciones, el quite de baños públicos, la falta de vigilancia, lo complicado de los accesos, la basura que acumulan las empresas que construyen. Esto ha llevado incluso a que los locatarios deban subir un poco los precios para superar las dificultades económicas.
Es pensable, que ya al estar reducidos a nada, principalmente los locales bailables, los más amplios y los más antiguos y famosos, las fiestas patrias no tengan en este lugar el mismo brillo como era costumbre en los años anteriores, y es lamentable esta situación, los planes de demolición están detenidos por el momento, y es de esperar que se mantengan así y se genere un diálogo y solución para la gente del pueblito.
Por: Alvaro Paredes Orellana
Entre los locatarios se comenta que las pasadas fiestas patrias, en el 2008, pueden ser las últimas que se hagan en el pueblito. Este lugar se ha mantenido como el corazón de las fiestas patrias durante muchos años y genera muchas utilidades a los locales. Por este lugar han pasado presidentes y mucha gente que repleta el lugar todos los años. El pueblito actualmente está reducido a menos de la mitad, se han destruido sus locales más importantes y la presencia de escombros, de tierra, el quite de baños públicos, el poco interés por tener la vigilancia que requiere el sector, han ido alejando a los turistas y a la gente que hacía del pueblito su paseo oficial del día domingo.
Las ventas empezaron a bajar, hasta que ahora la ganancia de los locatarios es mínima. Es muy notorio el desanimo de los trabajadores. Entre ellos han solidarizado, gente de los locales demolidos, han prestado ayuda en trabajo a los demás locales en pie, ya que muchos trabajadores, desmotivados por esta destrucción del pueblito han tomado la decisión de irse. Manifiestan claramente su decepción hacia las autoridades, la situación antes era distinta, dice un garzón: “esto antes era una romería, todos los días romería, se llenaba, y me acostumbré a trabajar así, que pase esto ahora, es un crimen, estoy el día completo sentado, sin hacer nada, y eso me deprime…”. La disminución de público ha sido paulatina, han afectado, las demoliciones, el quite de baños públicos, la falta de vigilancia, lo complicado de los accesos, la basura que acumulan las empresas que construyen. Esto ha llevado incluso a que los locatarios deban subir un poco los precios para superar las dificultades económicas.
Es pensable, que ya al estar reducidos a nada, principalmente los locales bailables, los más amplios y los más antiguos y famosos, las fiestas patrias no tengan en este lugar el mismo brillo como era costumbre en los años anteriores, y es lamentable esta situación, los planes de demolición están detenidos por el momento, y es de esperar que se mantengan así y se genere un diálogo y solución para la gente del pueblito.
Por: Alvaro Paredes Orellana
Sexta Observación...
Esta tradición e historia que guarda el pueblito del Parque O’Higgins está pasando en la actualidad por su peor momento, hay varios locales que se encuentran reducidos a polvo, a nada y varios locatarios se sienten amenazados por una demolición total del lugar. Se observa entonces el desahucio y la impotencia de los locatarios y empleados del lugar.
Dentro del pueblito, se encuentran los lugares más antiguos y únicos y que algunos de ellos aun siguen en funcionamiento, estos son los museos y destaca el museo de insectos. Su dueño, Roberto Pérez de Arce (apodado “el barata”), es un hombre de trayectoria y muy conocido en el ambiente de los entomólogos chilenos. Lleva más de 30 años de existencia y es visita obligada por los entomólogos que pasan por Santiago. Alberga unos 50 insectarios, y variedad de insectos nacionales y del mundo.
En los más de 30 años que tiene de actividad, el pueblito es un lugar que lucha por mantener firmes las costumbres y tradiciones chilenas. A pesar de esto, la alcaldía de Santiago, en el año 2006, en un proyecto impulsado por el Alcalde de ese entonces Raúl Alcaíno, con apoyo de particulares, arquitectos chilenos y una empresa norteamericana –que se encargo entre otras cosas de recrear la villa olímpica para los juegos olímpicos de Beijing 2008- quería remodelar y revitalizar el pueblito, por la inseguridad y delincuencia en algunos sectores y por el deterioro de sectores y áreas verdes.
Toda esta tradición e historia, por lo tanto, se puede venir abajo. A fines del 2005 y comienzos del 2006, la municipalidad de Santiago, al mando del Alcalde Raúl Alcaíno, lanzaron un proyecto de remodelación del Parque O’Higgins, que contemplaba la reforestación de 7.5 hectáreas. Esto implicaba la demolición de los locales y lugares del pueblito, con la promesa de tener un nuevo lugar donde seguir trabajando. Quedaron así reducidas a escombros la torre El molino, los restoranes Pagoda, La Tuna (local que en sus tiempos reunía a importantes representantes de la música bailable nacional y con capacidad para 600 personas, de Jueves a Domingo, el local permanecía repleto), El estribo. Hoy quedan solo nueve locales donde trabajan entre 60 y 70 personas además de los tradicionales museos que quedan como testimonio histórico. El alcalde declaraba al iniciar el proyecto "es importante sensibilizar a la opinión pública, sensibilizar a los locatarios (...) y a las empresas privadas para que nos colaboren en recuperar el parque, que es el más grande de la Región Metropolitana". La principal motivación para la remodelación era reforzar la seguridad que era un motivo para la disminución de visitantes. La intervención en el parque durará un total de 15 años y estará en manos de la empresa Polis, asesorada por Sasaki –encargada entre otras cosas de la rehabilitación del Central Park, del Parque Washington y de la villa olímpica de Beijing para los juegos olímpicos del 2008-.
Por: Alvaro Paredes Orellana.
Dentro del pueblito, se encuentran los lugares más antiguos y únicos y que algunos de ellos aun siguen en funcionamiento, estos son los museos y destaca el museo de insectos. Su dueño, Roberto Pérez de Arce (apodado “el barata”), es un hombre de trayectoria y muy conocido en el ambiente de los entomólogos chilenos. Lleva más de 30 años de existencia y es visita obligada por los entomólogos que pasan por Santiago. Alberga unos 50 insectarios, y variedad de insectos nacionales y del mundo.
En los más de 30 años que tiene de actividad, el pueblito es un lugar que lucha por mantener firmes las costumbres y tradiciones chilenas. A pesar de esto, la alcaldía de Santiago, en el año 2006, en un proyecto impulsado por el Alcalde de ese entonces Raúl Alcaíno, con apoyo de particulares, arquitectos chilenos y una empresa norteamericana –que se encargo entre otras cosas de recrear la villa olímpica para los juegos olímpicos de Beijing 2008- quería remodelar y revitalizar el pueblito, por la inseguridad y delincuencia en algunos sectores y por el deterioro de sectores y áreas verdes.
Toda esta tradición e historia, por lo tanto, se puede venir abajo. A fines del 2005 y comienzos del 2006, la municipalidad de Santiago, al mando del Alcalde Raúl Alcaíno, lanzaron un proyecto de remodelación del Parque O’Higgins, que contemplaba la reforestación de 7.5 hectáreas. Esto implicaba la demolición de los locales y lugares del pueblito, con la promesa de tener un nuevo lugar donde seguir trabajando. Quedaron así reducidas a escombros la torre El molino, los restoranes Pagoda, La Tuna (local que en sus tiempos reunía a importantes representantes de la música bailable nacional y con capacidad para 600 personas, de Jueves a Domingo, el local permanecía repleto), El estribo. Hoy quedan solo nueve locales donde trabajan entre 60 y 70 personas además de los tradicionales museos que quedan como testimonio histórico. El alcalde declaraba al iniciar el proyecto "es importante sensibilizar a la opinión pública, sensibilizar a los locatarios (...) y a las empresas privadas para que nos colaboren en recuperar el parque, que es el más grande de la Región Metropolitana". La principal motivación para la remodelación era reforzar la seguridad que era un motivo para la disminución de visitantes. La intervención en el parque durará un total de 15 años y estará en manos de la empresa Polis, asesorada por Sasaki –encargada entre otras cosas de la rehabilitación del Central Park, del Parque Washington y de la villa olímpica de Beijing para los juegos olímpicos del 2008-.
Por: Alvaro Paredes Orellana.
Quinta Observación...
El pueblito guarda algunos secretos e historias que no mucha gente conoce. Hay aún personas que están en el pueblito desde sus comienzos, más de 30 años. Gente que ha formado familia y han construido una muy peculiar historia de tradición. Detallaré ahora detalles del liceo que se encuentra en el pueblito y alguna que otra anécdota que guarda el pueblito.
Algo que no es sabido por mucha gente, pero si lo comentan con cierto orgullo los locatarios, es cuando asistió al pueblito el Papa Juan Pablo II en el año 1987, en Santiago el Papa asistía para dar la ceremonia de beatificación de Sor Teresa de Los Andes, cuando luego de la represión militar a los grupos de manifestantes dijo su frase “el amor es más fuerte”, que quedó en la historia. En su paso por el pueblito, se cambió de ropa en la capilla y rezó.
Un lugar importante dentro del pueblito es el liceo Achiga Comeduc, un liceo técnico profesional, que entre otras cosas, promueve la gastronomía tradicional chilena y posee todas las instalaciones para tal efecto. Con más de 700 alumnos, promueve las tradiciones y deja a sus alumnos trabajando como chefs, asistentes, en labores turísticas, en importantes hoteles o lugares turísticos. Con el nuevo plan del municipio por renovar el pueblito, también se ve afectado el liceo. El municipio alega que serán trasladados a otro lugar con las instalaciones necesarias. Sin embargo, profesores y alumnos alegan que en ningún otro lugar tendrán las instalaciones ni el lugar necesario para cumplir con las actividades del liceo, además, el municipio aún no da respuesta de donde serán trasladados. Autoridades del liceo cuentan que el recinto antes pertenecía a Inacap, y fue utilizado luego como liceo con la intención de que llegaran allí jóvenes de las periferias gracias a su ubicación céntrica, por lo tanto, el traslado afectaría a esta situación.
El alumnado en general, por lo que se puede observar, tiene mucho respeto y cierto cariño por el pueblito, el liceo, al no poseer un patio propio, se sirve de la calle del pueblito para que sus alumnos salgan a recrearse. Ahí los alumnos disfrutan de las escasas áreas verdes, del aire libre y consumen en varios locales que les hacen precios especiales. Existe, al igual que en el pueblo completo, una unidad muy clara, los alumnos forman un grupo uniforme y se nota una clara identidad con respecto a la formación del liceo. Los alumnos alegan que no quieren perder lo que significa su Colegio, les provee una formación única y de calidad, las postulaciones al Colegio son bastante estrictas y exigen cierto interés por la gastronomía y por una formación bilingüe.
Por: Alvaro Paredes Orellana.
Algo que no es sabido por mucha gente, pero si lo comentan con cierto orgullo los locatarios, es cuando asistió al pueblito el Papa Juan Pablo II en el año 1987, en Santiago el Papa asistía para dar la ceremonia de beatificación de Sor Teresa de Los Andes, cuando luego de la represión militar a los grupos de manifestantes dijo su frase “el amor es más fuerte”, que quedó en la historia. En su paso por el pueblito, se cambió de ropa en la capilla y rezó.
Un lugar importante dentro del pueblito es el liceo Achiga Comeduc, un liceo técnico profesional, que entre otras cosas, promueve la gastronomía tradicional chilena y posee todas las instalaciones para tal efecto. Con más de 700 alumnos, promueve las tradiciones y deja a sus alumnos trabajando como chefs, asistentes, en labores turísticas, en importantes hoteles o lugares turísticos. Con el nuevo plan del municipio por renovar el pueblito, también se ve afectado el liceo. El municipio alega que serán trasladados a otro lugar con las instalaciones necesarias. Sin embargo, profesores y alumnos alegan que en ningún otro lugar tendrán las instalaciones ni el lugar necesario para cumplir con las actividades del liceo, además, el municipio aún no da respuesta de donde serán trasladados. Autoridades del liceo cuentan que el recinto antes pertenecía a Inacap, y fue utilizado luego como liceo con la intención de que llegaran allí jóvenes de las periferias gracias a su ubicación céntrica, por lo tanto, el traslado afectaría a esta situación.
El alumnado en general, por lo que se puede observar, tiene mucho respeto y cierto cariño por el pueblito, el liceo, al no poseer un patio propio, se sirve de la calle del pueblito para que sus alumnos salgan a recrearse. Ahí los alumnos disfrutan de las escasas áreas verdes, del aire libre y consumen en varios locales que les hacen precios especiales. Existe, al igual que en el pueblo completo, una unidad muy clara, los alumnos forman un grupo uniforme y se nota una clara identidad con respecto a la formación del liceo. Los alumnos alegan que no quieren perder lo que significa su Colegio, les provee una formación única y de calidad, las postulaciones al Colegio son bastante estrictas y exigen cierto interés por la gastronomía y por una formación bilingüe.
Por: Alvaro Paredes Orellana.
Cuarta Observación...
En esta oportunidad, las observaciones que mostraré se centrarán más en una investigación, que considera una reconstrucción histórica del pueblito del Parque O’Higgins vista en un contexto comparándolo con Santiago en cuanto a cambios culturales, a continuación, un poco de su historia.
La historia del pueblito del Parque O’higgins se remonta a los años 50, la familia Cousiño -fundadora de la totalidad del Parque Cousiño, luego llamado Parque O’higgins- donó los terrenos del actual pueblito al municipio de Santiago con la intención de que hubiera un espacio recreacional para el pueblo, para la gente más humilde de la capital. El parque Cousiño fue hecho con muchos recursos por Luis Cousiño Squella a mediados del siglo XIX y fue dado como un regalo a la capital. En 1972, Salvador Allende deseó renombrarlo con el nombre del mayor héroe nacional y pasó a llamarse Parque O’Higgins, misma actitud que había tomado antes Pedro Aguirre Cerda al cambiarle el nombre a la Alameda de las delicias por el nombre del libertador.
En el año 72 –el mismo año en que el ex Parque Cousiño pasó a llamarse Parque O’higgins- así como afirman locatarios, el Presidente Fidel Castro, con recursos del Estado cubano y con mano de obra cubana, construyó Gran parte de la infraestructura del pueblito y la donó al entonces Presidente de Chile, Salvador Allende. Este sería un lugar para el pueblo, un lugar recreacional, que promoviera las tradiciones chilenas. Esto se habla entre los locatarios, algunos afirmándolo convencidamente, otros viéndolo como una leyenda prácticamente. La construcción del Parque Cousiño, le dio un cambio cultural importante a Santiago, se convirtió en epicentro de la vida social y fue frecuentado por jóvenes y deportistas. El parque se llenaba de las tradicionales victorias y ahí se exhibían los primeros automóviles que llegaban a Chile.
El pueblito lleva más de 30 años de historia, y ha pasado momentos muy complicados, pero aún, a pesar de encontrarse en su momento más difícil, sigue en pie.
Por: Alvaro Paredes Orellana.
La historia del pueblito del Parque O’higgins se remonta a los años 50, la familia Cousiño -fundadora de la totalidad del Parque Cousiño, luego llamado Parque O’higgins- donó los terrenos del actual pueblito al municipio de Santiago con la intención de que hubiera un espacio recreacional para el pueblo, para la gente más humilde de la capital. El parque Cousiño fue hecho con muchos recursos por Luis Cousiño Squella a mediados del siglo XIX y fue dado como un regalo a la capital. En 1972, Salvador Allende deseó renombrarlo con el nombre del mayor héroe nacional y pasó a llamarse Parque O’Higgins, misma actitud que había tomado antes Pedro Aguirre Cerda al cambiarle el nombre a la Alameda de las delicias por el nombre del libertador.
En el año 72 –el mismo año en que el ex Parque Cousiño pasó a llamarse Parque O’higgins- así como afirman locatarios, el Presidente Fidel Castro, con recursos del Estado cubano y con mano de obra cubana, construyó Gran parte de la infraestructura del pueblito y la donó al entonces Presidente de Chile, Salvador Allende. Este sería un lugar para el pueblo, un lugar recreacional, que promoviera las tradiciones chilenas. Esto se habla entre los locatarios, algunos afirmándolo convencidamente, otros viéndolo como una leyenda prácticamente. La construcción del Parque Cousiño, le dio un cambio cultural importante a Santiago, se convirtió en epicentro de la vida social y fue frecuentado por jóvenes y deportistas. El parque se llenaba de las tradicionales victorias y ahí se exhibían los primeros automóviles que llegaban a Chile.
El pueblito lleva más de 30 años de historia, y ha pasado momentos muy complicados, pero aún, a pesar de encontrarse en su momento más difícil, sigue en pie.
Por: Alvaro Paredes Orellana.
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